
Desde hace ya varios días, tengo la manía de escuchar música mientras me baño. Mi ducha queda bastante cerca de donde esta el equipo de música y las cornetas del cuarto. Siempre me baño después de correr o de montar bicicleta. Generalmente es alrededor de las nueve de la mañana. Este nuevo ritual es bastante sencillo, trato de seleccionar un CD viejo que hace mucho tiempo no escucho. También, trato de que sea un disco el cual yo no tenga la menor idea de la razón por la que esta en mi casa. Esta idea tiene un trasfondo disciplinario, ya que mientras me baño no puedo andar saltando de canción en canción y mucho menos puedo cambiar el disco. Tengo que escucharlo completo.
Comencé escuchando música rara y especialmente grupos raros. Morphine, una banda de comienzos de los 90’s, que tenía por miembros a un bajista y un saxofonista. Aunque no es del todo malo, tampoco es como para escuchar un álbum completo y mucho menos a esas horas de la mañana. Otro día puse un disco de un grupo Inglés llamado Gomez. Buen redescubrimiento, aunque todo el disco no tiene la misma consistencia, unas cuantas canciones ameritaban perder un poco mas de tiempo con el enguaje en la cabeza.
Pero como todo experimento, comencé a cambiar las condiciones de selección musical. Empecé a seleccionar grupos y discos que yo pudiera acompañarlos musicalmente mientras me duchaba. El primero de estos grupos fue Tears For Fears. Canté toda la canción Shout y de paso me acordé de una gran cantidad de buenos grupos de los 80’s . Al día siguiente puso otro álbum de Tears For Fears, Seeds of Love, que tiene la canción Woman in Chains. Disco bien Psicodélico y una buenísima canción. Me pregunté que será de la vida de este grupo.
Ya mis baños estaban sumergidos en los años 80’s, pero necesitaba dejar un poco el sonido New Wave y escuchar algo que sonara mas a Rock n’Roll. Conseguí un disco de Replacements del año 1989, llamado Don’t Tell a Soul. La canción Anywhere’s Better Than Here fue un clásico de la época y todo el disco es bueno. Ese día me toco doble Shampoo. Estos Baños ochentosos fueron acompañados por grupos como los Smith y Tanita Tikaram. Mientras me bañaba, se me venía a la cabeza el orden y las letras de todo el álbum The Queen is Dead y también volvía a enamorarme de la voz de Tanita Tikaram.
A medida que pasaban los baños, mas dispuesto a escuchar música vieja estaba. Pero me aburrí de buscar cosas raras que siempre van a esperar por ser escuchadas algún día. Decidí irme tras mis clásicos. La música con la que quiero estar bañándome toda la vida. Lo primero que escogí fue a Blind Faith. Cuando volví a escuchar Presence Of The Lord, se me dispararon miles de otras canciones en el cerebro. Canciones que pedían ponerse en cola para entrar a mi ducha matutina. Jim Capaldi me recordó que tenía que volver a conseguir algún día la canción Eve. El Lento Arranque de Los Muchachos Con Tacón Alto de Traffic me recordó que no todas las canciones largas son aburridas y Eric Clapton me toco el final de Layla.
Lo bueno de estos baños es que, durante el resto del día estás pensando en lo que vas a escuchar al día siguiente. Tenía varios días dándole vueltas a Thin Lizzy. Por alguna razón no me atrevía a sacarlo de la repisa de los discos. Una mañana, después de correr 16 Kilómetros en el Parque del Este, después de dos arepas de desayuno y después de sacar del hielo lo que queda de mi pie derecho. Decidí escuchar un disco de Thin Lizzy mientras me bañaba. Tenía varias opciones pero me decidí por el disco en vivo llamado Life del año 1983. Es un doble álbum que no tiene muy buen sonido. Después de haberle dado play al CDplayer y comenzar a bañarme, me di cuenta la razón por la que había evitado a este grupo. Estaba enganchado con los solos de guitarra. Ahora me iba a tener que bañar varios días con Thin Lizzy.
Hoy, Apareció en el periódico una reseña sobre la presentación que hubo este fin de semana de un grupo Australiano, el cual se dedica a únicamente versionar temas de Pink Floyd. Pareciera que interpretaron todo el Lado Oscuro de la Luna y gran parte de La Pared, pero nada del Disco Animals. Algunos de los álbunes de Pink Floyd los llevo grabados en mi memoria y Animals es uno de ellos. Terminé de desayunar y busqué a ver que discos de Pink Floyd todavía me quedan. Conseguí Animals junto a sus cinco canciones. Me dispuse a mi ritual matutino.
Abro el grifo de la ducha y comienza la guitarra acústica de Pigs On The Wind. –If you don’t care what happen to me…… Es una canción corta, no llega a tener ni dos minutos y poco tiene que ver con el resto del disco. Ya con el jabón en las manos estaba bien metido en Dogs. Sin quererlo, comencé a prepararme, tenía que estar listo para el primer solo de guitarra de Dave Gilmour en esta canción. Un solo lento, nada de apuro, ningún tipo de alarde. Simplemente un sonido claro, pesado y preciso. Por unos minutos me olvidé de la payasada en que se convirtió Pink Floyd llevado por la mano de Dave Gilmour y volví a disfrutar el sonido de su Stratocaster.
Hoy tardé bastante bañándome y vistiéndome. No quería dejar la casa sin escuchar Pigs. Cuando se acabo, ya vestido y listo, cogí mi Ipod, me puse los audífonos, lo puse en Shuffle a ver con que me sorprendía mientras iba al trabajo. En la puerta de la casa, agarré mis llaves y en el ascensor me pregunté, que clase de grupo que va por todo el mundo tocando la música de Pink Floyd, no interpreta nada de Animals.
Menos mal que no fui a verlos.